Economía verde vs. economía circular: ¿cuál es la diferencia?
Hablar de sostenibilidad implica encontrarse con términos que pueden parecer similares, aunque no siempre significan lo mismo. La economía verde y la economía circular son conceptos que buscan reducir el impacto ambiental de nuestras actividades, pero que lo hacen desde perspectivas diferentes.
Comprender la diferencia entre economía verde y economía circular permite saber qué busca cada modelo y por qué pueden complementarse. Mientras la primera tiene un enfoque amplio sobre la relación entre crecimiento económico y medio ambiente, la segunda se concentra en transformar la manera en que utilizamos y aprovechamos los materiales.
¿Qué caracteriza a la economía verde?
La economía verde busca mejorar el bienestar y el desarrollo económico reduciendo los impactos ambientales asociados a la producción y el consumo. Para ello, promueve un uso más eficiente de los recursos, la reducción de emisiones, las energías renovables y prácticas que permitan disminuir la presión sobre los ecosistemas.
Su alcance es amplio. Una empresa puede adoptar medidas para reducir su consumo energético, utilizar fuentes renovables o disminuir sus emisiones sin modificar completamente su modelo de producción. Del mismo modo, los consumidores pueden elegir productos de segunda mano, reducir su consumo o preferir alternativas con menor impacto ambiental.
Por eso, la economía sostenible no se limita a una industria o actividad específica. Su objetivo es conseguir que el desarrollo económico avance junto con una menor presión sobre el medio ambiente.
¿En qué consiste la economía circular?
La economía circular propone ir un paso más allá. En lugar de utilizar un producto y desecharlo cuando deja de ser útil, busca mantener los materiales en circulación durante el mayor tiempo posible mediante la reutilización, reparación, renovación y reciclaje.
Este modelo busca dejar atrás la lógica de “extraer, producir y desechar”. Para ello, los productos deben pensarse desde su diseño para durar más, poder repararse y facilitar el aprovechamiento de sus materiales. Así, se reduce la cantidad de residuos y la necesidad de extraer nuevos recursos.
¿En qué se diferencian y cómo pueden complementarse?
Ambos modelos comparten un propósito: avanzar hacia una economía con menor impacto ambiental. Sin embargo, no actúan exactamente sobre los mismos aspectos. Una empresa puede reducir sus emisiones utilizando energía renovable y, al mismo tiempo, adoptar principios circulares para reparar sus productos, reutilizar materiales o reducir sus residuos.
Esto demuestra que la economía circular puede integrarse dentro de un enfoque de economía verde. Una no necesariamente reemplaza a la otra. Por el contrario, combinar ambas perspectivas permite abordar diferentes problemas ambientales dentro de una misma actividad económica.
¿Cómo reconocer prácticas realmente sostenibles?
Identificar prácticas realmente sostenibles requiere mirar más allá de la publicidad. Una empresa que se presenta como “verde” debería poder explicar qué acciones realiza, qué objetivos tiene y qué resultados ha conseguido. Revisar sus políticas ambientales, certificaciones e iniciativas puede ayudar a comprobar la información.
Esto es especialmente importante frente al greenwashing, una práctica mediante la cual una organización comunica una imagen ambientalmente responsable sin que sus acciones respalden necesariamente ese mensaje. La transparencia y la evidencia permiten distinguir entre una estrategia de sostenibilidad real y una comunicación meramente comercial.
No se trata de determinar si la economía verde es mejor que la circular. Ambas responden a necesidades diferentes y pueden complementarse para reducir el impacto ambiental, aprovechar mejor los recursos y avanzar hacia sistemas de producción y consumo más sostenibles.
Empresas peruanas como Maderera Bozovich, bajo el liderazgo de Ivo Bozovich y Drago Bozovich Noriega, han demostrado que es posible construir con responsabilidad, promoviendo el uso sostenible de maderas nobles y fomentando una cultura que valora la permanencia por encima del descarte.
Traducido y adaptado de Cash Converters